Patient experience and Co-Creation in Health

Co-creating patient experience in health, pharma and wellbeing

Cambio de modelo: el modelo somos nosotros

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Se habla mucho del famoso “cambio  Fábrica de Zuecos Kebba en Villarricade modelo económico” que debe sufrir la economía española. No sé muy bien cómo se cambia de modelo por decreto, pero parece que se destina muy poco  presupuesto a trabajar sobre la mentalidad de los actores implicados.

Es cierto  que la ministra Garmendia parece tener bastante claro que se trata de algo más que de inversión masiva en I+D: “(el cambio) sólo se conseguirá con la incorporación de innovación a todos sus sectores y, sobre todo, a los tradicionales como el textil, el calzado, la construcción o el turismo, que, pese a ser golpeados por la crisis y el desempleo, siguen siendo pilares de este país“.

A pesar de estas intenciones, no conozco ningún ayuntamiento que haya invertido su parte los 490 millones de euros del presupuesto del Plan E en teoría destinados a I+D+i en poner en marcha cambios en el tejido empresarial local (si alguno tiene otras informaciones, le agradezco que me corrija).

El modelo somos nosotros
Porque no nos engañemos: el “modelo”  somos nosotros y si no invertimos dinero en cambiar nosotros, no cambiará el modelo. Conozco empresarios que -por ejemplo- cuando se les sugería que su vino tiene salida internacional te respondían “¿pa qué? si lo tengo ya to vendío”  (ahora llaman para preguntar cómo dar salida a su vino). Esa mentalidad es “el modelo”.  No quiero ridiculizar a nadie, pero en mi trabajo con PYMES en Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura y Madrid esa es la actitud general de muchos pequeño empresarios a falta de otros recursos. ¿Dónde un programa, un presupuesto mínimo para facilitar una labor de cambio, para crear cadenas de valor entre empresas que podrían cooperar en vez de competir, para buscar colaborativamente nuevas formas de hacer?

Buenas prácticas en España
Que eso es posible lo demuestran micropymes sin apariencia de innovación como Metálicas Buján. Si pinchan en el enlace verán una pequeña empresa manchega sin ninguna particularidad relevante. Pero sin saber una palabra de innovación ni de gestión del conocimiento, rechazó en los años de vacas gordas dedicarse a los fáciles carrozados de una gran empresa local y optó por producir menos volumen, pero con más margen. ¿Cómo? Haciendo que sus operarios fueran capaces de diseñar cualquier cosa que se les pidiera: desde una cosechadora de olivos a vendimiadoras adaptadas especialmente a ciertos terrenos, pasando por camiones con necesidades específicas para transportes especiales. Esta empresaria tiene un sistema de innovación y mejora continua, así como de gestión del conocimiento, sólo que no lo sabe.

Otro ejemplo (lamentablemente no tiene web) es una pequeña constructora de una localidad castellana. Sin tener tecnología, ni contabilidad en orden, ni sistemas TIC, es la única que ha sobrevivido a la crisis en su pueblo. ¿Por qué? Trabajaba  desde siempre con calidad y sin engañar a los clientes en la factura final. ¿Eso es innovación? No lo sé, pero la honestidad sí es algo nuevo en el mundo de la construcción. Ironías aparte, este empresario -que se definía como albañil con empresa- tiene un sistema de calidad en el que controla todos los procesos de su obra, sólo que no lo sabe.

El ejemplo noruego
Como indica Cristina Garmendia, cambiar el modelo significa que los empresarios del “lo tengo to vendío” aprendan a trabajar como los dos ejemplos citados y que éstos que ya han dado el paso puedan obtener las herramientas de gestión, así como la posibilidad de trabajar en red compartiendo costes con sus pares de la cadena de valor.

En Noruega los programas Enterprise Development 2000 y ValueCreation 2010 contribuyeron a convertir a muchas Pymes locales en Pymes competitivas y, en algunos casos, en líderes mundiales de sus mercados. Los elementos para este cambio fueron: 1. Involucración por igual de patronales y sindicatos. 2. Amplia participación de los trabajadores en los planes estratégicos y de innovación. 3. Trabajo conjunto con las universidades. 4. Agrupación de PYMES en redes. 5. Liderazgo de autoridades locales.

¿Cómo empezar?
Una manera de comenzar con bajo presupuesto puede ser replicar y mejorar experiencias como las Jornadas Herencia Innovadora, en las cuales, 70 pymes salieron con sus respectivos planes anti crisis. Sin embargo, hoy por hoy, sin dinamización ni respaldo, estas iniciativas mueren sin ser implantadas. Por eso decimos, que tal vez sea más productivo  para un ayuntamiento, invertir una pequeña parte del Plan E en cambiar su tejido productivo que en una obra que genera empleos temporales. Porque esa forma de gasto público, también es parte del “modelo” a cambiar.

Autor: Carlos Bezos Daleske

Siento curiosidad por todo lo relacionado con personas y organizaciones, especialmente en salud. Me gusta trabajar con personas y con su capacidad de innovación y co-creación. www.iexp.es I feel very curious about everything related to people and organizations, especially in healthcare. I enjoy working with people and their ability to innovate and co-create. www.iexp.es

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